jueves, abril 26, 2007

Kihon, Irikumi y Kata: La trinidad inseparable del verdadero karate

Según lo que he observado la práctica del karate se podría clasificar en 4 diferentes “aproximaciones”.

La primera consiste en una clase de ejercicio gimnástico, casi como un simple programa de tonificación muscular o entrenamiento aeróbico.

La segunda forma es deportiva, orientada a la competencia, donde se ocupan guantes de box o guantillas, mascaras y otros protectores, y cuyo objetivo es ganarle al oponente por medio de golpes de pies y puños, los que acumulan puntos en base a algún conjunto de reglas preestablecidas. Como las reglas cambian de acuerdo a quien organice la competencia, el practicante de esta disciplina debe estar constantemente aprendiendo el nuevo reglamento que le permita acumular la mayor cantidad de puntos posibles.

La tercera y tal vez la mas espectacular de las formas del karate corresponde al karate de contacto. También se usan guantes y a veces otros tipos de protección, pero aquí no se busca la acumulación de puntos si no que directamente el “knock out” del oponente. Evidentemente es un espectáculo que cautiva a las masas entre los que destacan el Boxeo Tailandés, el K-1 y las peleas “Todo Vale”.

El cuarto tipo de aproximación a la practica del karate corresponde al “Budo” o arte marcial, también conocido como el camino (do) marcial, donde el karate mas que una disciplina corresponde a una forma de vida.

En este tipo de karate el objetivo evidentemente no es la acumulación de puntos en combates prearreglados, ni tampoco obtener medallas en los juegos olímpicos. Mucho mas simple que eso, consiste en desarrollar la capacidad física y mental de defender la vida propia, venciendo a un oponente a través de un solo golpe de puño o pie. En un sentido mas profundo estamos hablando de Bushido (el camino del guerrero), que es el karate moldeado por el espíritu de los antiguos guerreros samurai del Japón.

Para alcanzar este objetivo los practicantes del verdadero karate deben abnegarse a la práctica incansable de los fundamentos del karate: la trinidad inseparable del kihon, el irikumi y el kata (técnicas básicas, combate y formas).

La practica regular del kihon en sus diferentes combinaciones le enseñara al practicante a moverse, a encontrar las distancias correctas de bloqueos y ataques y a desarrollar las técnicas con velocidad y potencia.
















El irikumi por su parte pondrá a prueba la capacidad de concentración del karateca, quien tendrá que encontrar los momentos precisos y las distancias correctas para desarrollar eficientemente las tecnicas del kihon, en una situación donde el combate no ha sido prearreglado.


















Por ultimo la práctica regular y concienzuda del kata permitirá que el karateca practique todo lo anterior: movimiento, fuerza, velocidad, focalización de las técnicas, concentración mental, equilibrio, gracia y una vigorosa elegancia en sus movimientos.












Los elementos de esta trinidad son parte integral del entrenamiento en el Goju Ryu de Okinawa y la práctica excluyendo cualquiera de estos elementos es simplemente inconcebible.

Sólo a través de un entrenamiento riguroso y dedicado se puede alcanzar la comprensión y el dominio de las técnicas que nos ofrece el verdadero karate.