miércoles, agosto 22, 2007

Shiai Kumité



Ayer finalmente iniciamos el entrenamiento para la segunda mitad del año en el dojo. El grupo de alumnos era numeroso y prácticamente la mitad de ellos correspondía a cinturones negros. El resto eran “mudansha”, varios de ellos luciendo nuevos grados, después de la graduación del sábado pasado.

La clase estuvo enfocada en técnicas de shiai kumite (combate deportivo por puntos).




Luego de un rápido calentamiento y una prolongada sesión de elongaciones, Sensei Jorge nos pidió trabajar en parejas una serie de combinaciones de manos y manos y pies.

El primer ejercicio fue simple. Coordinación de distancia y velocidad, primero ensayando golpes de piernas (mae geri, mawashi ushiro geri y sus combinaciones) y luego golpes de manos.

La secuencia de manos practicada en esta oportunidad fue la clásica para un combate de puntos: yodan oi tsuki y chudan gyaku tski.... El clásico “un, dos”.




En la medida que fueron mejorando las distancias y los tiempos, comenzó a subir la energía de la práctica y empezaron a escucharse los primeros “kiai” en forma espontánea. A esas alturas el sudor ya aparecía a borbotones en las caras de casi todos los karatekas.

El broche de oro vino cuando a la secuencia anterior le agregamos un mawashi geri. La altura de la patada quedaba a “gusto del consumidor”.

El entrenamiento hizo pasar rápido la hora, pero no lo suficientemente como para saltarse una sesión de abdominales (ja ja ja). Fueron 60 y con tsukis alternados cada vez que subíamos contrayendo los abdominales.

Finalmente llegó el ritual de los saludos y los merecidos aplausos al instructor. Ya en las duchas se produjo la clásica exhibición de moretones, chichones en las canillas y nudillos enrojecidos: las heridas del combate que se muestran con orgullo, después de un entrenamiento duro.