lunes, septiembre 15, 2008

De la intensidad de las técnicas

Durante las practicas de técnica básica es común observar a parejas de alumnos realizando apenas una mímica de los ataques de manos y pies. Con claridad se puede apreciar que los ataques no llevan la real intención de golpear el objetivo, ya sea porque carecen de vitalidad (fuerza y velocidad) o bien porque van dirigidos fuera del blanco que se pretende golpear. Estos “vicios” deben ser evitados a toda costa pues deforman el karate y a su objetivo de aprender técnicas de defensa.

Un alumno que practica regularmente para defenderse de golpes “de mentira” nunca aprenderá a ejecutar las técnicas de defensa en forma efectiva, desarrollando un falso (y peligroso) sentido de auto seguridad.

De igual forma, aquel que practica lanzando golpes “flojitos” o “desviados del blanco” tendrá dificultades serias para golpear a un oponente en una situacion real. Si bien en cierto sus ataques podrían tener el vigor suficiente, carecerán de tiempo y distancia, haciéndolos ineficientes.

La próxima vez que te encuentres en el dojo y recibas un golpe directo de tu compañero, agradécele su honestidad y esmérate en pulir tu técnica, practicándola en la forma más real posible.