miércoles, noviembre 12, 2008

Luego de 10 largos años de pausa, el fin de semana del 8 de noviembre se llevo a cabo el XIV Campeonato Internacional de Karate Do, Taekwondo y Kung Fu que organiza el Sindicato de Trabajadores de Canal 13.

El consejo de ancianos del nuestro dojo decidió enviar una comisión representante, formada por varios cinturones negros y por un numero menor de aprendices de guerreros.
Muchos años habían transcurrido desde el último evento y muchas cosas habían cambiado... sin embargo parece que otras no cambiarán nunca.
El viejo estadio Chile (ahora Estadio Víctor Jara), parecía mejor iluminado, con mejor señalética y los baños no olían tan mal como antaño. Sin embargo la organización del campeonato, nuevamente se mostraba deficiente. Hubo intentos por establecer algún tipo de orden (al menos en el papel), pero a la hora de los quibos, las esperas para competir fueron largas e inconvenientes. Nuevamente, el arbitraje dejó harto que desear, con tendencia a premiar el compadrazgo mas que los aspectos técnicos y reglamentarios de la competencia.

Los resultados fueron nuevamente de acuerdo a lo esperado, debido en gran parte al escaso entrenamiento específico para competir con reglamento olímpico. Lo que sobró fue coraje, ganas de participar y experiencia de años de campeonatos acumulados en el cuerpo.

(Christian Rousseau anotando un ippon con mawashi geri chudan)


La experiencia de nuestros viejos lobos de mar afloró sobre el tatami, donde logramos un decoroso resultado tras competir en kumité (reglamento WKF) contra los seleccionados chilenos del equipo A y B.

(Equipo Kumité GojuDo: Pablo, Andrés, Christian, José Miguel, Jorge y Pancho)

Los niños que asistieron al evento demostraron decisión, valentía y gran espíritu en cada uno de sus combates. Nunca rehuyeron el enfrentamiento y diría que la mayor parte del tiempo tomaron la iniciativa.

(Nicholas Rousseau, 6to kyu, realizando Saifa)


Lo otro destacable fue la barra, incondicional y siempre gritando cada punto a voz en cuello. A pesar de que se escuchaba poco desde el área de competencia, se podía sentir la energía de los barristas desde la distancia.

Esperamos poder repetir la experiencia pronto y que la cantidad de participantes sea mucho mayor.