lunes, octubre 18, 2010

El "Lado B" de los Gasshukkus


Es cierto que la mayor parte de nosotros viaja a los Gasshukkus (“seminarios intensivos”) por la oportunidad de mejorar nuestra técnica y comprender mejor el “do” de nuestro karate.

Como dice uno de los instructores más antiguos de nuestra escuela, “los gasshukkus son oportunidades únicas para vivir el karate en modalidad 24x7”, donde una buena parte de la jornada transcurre entre golpes, bloqueos, kiais y karategis mojados por el sudor.

La Plata - Abril 2010
Pero terminado el entrenamiento llega tal vez la mejor parte del día: el merecido descanso, la satisfacción de no haberse dado por vencido, la oportunidad para reponer energías, para compartir la mesa con los amigos de toda la vida y los nuevos amigos hechos en el dojo y en ese momento comentar los pormenores sabrosos del entrenamiento. Más avanzada la velada vienen los relatos fantásticos de nuestros mejores combates y las anécdotas divertidas de gasshukkus ya pasados, que ahora son parte del mito que escuchan y transmitirán las nuevas generaciones.


Mendoza, Julio 2010
Es en este “lado B” del Gasshuku donde se forjan las amistades que perdurarán por años, donde se liman las asperezas del tsuki que llegó más allá de lo planeado o que llegó justo donde estaba planeado, donde se muestran con orgullo los rigores del entrenamiento, el de los raspones, los moretones y los nudillos sin piel. Es una oportunidad de vivir la camaradería que se gesta en forma natural entre los que entendemos y vivimos el karate en forma intensa y como parte integral de nuestras vidas.

Es el momento de reconocer y agradecer la entrega de los maestros y la ayuda de los pares, de animar a quienes sienten que no avanzan y de recordarles humildad a quienes progresan con demasiada facilidad.