miércoles, octubre 13, 2010

Gasshukku con Sensei Ryoichi Onaga (9º Dan OGKK)

El fin de semana pasado (8 al 10 de octubre de 2010) tuvimos la oportunidad de participar de un seminario con Sensei Ryoichi ONAGA (“Hanshi” 9º Dan -  OGKK). El seminario estuvo organizado por la OGKK Argentina,  a cargo de Sensei Mario Lugones (5º Dan – OGKK), quien invitó a nuestra escuela para participar de dicho evento, que se llevó a cabo en la ciudad de Mendoza, Argentina. Nuestra escuela estuvo presente con una delegación de 22 karatekas.




Sensei Onaga (62) es el representante europeo para la Okinawan Goju Ryu Karate Do Kyokai,  y tiene su Hombu Dojo (Dojo Principal) en la ciudad de Murcia, España.  En esta oportunidad viajó a Argentina acompañado de dos de sus alumnos avanzados: Francisco Pérez  (7º Dan – OGKK) y Diego Huéscar (6º Dan – OGKK).

Las clases se llevaron a cabo los días viernes en la tarde y sábado y domingo en sendas jornadas dobles. A su vez el entrenamiento estuvo dividido en clases generales, clases para cinturones negros y clases para cinturones negros avanzados (3 Dan y superiores).


El currículo del seminario abarcó trabajo de calistenia, coordinación, sabaki, golpes y bloqueos (tanto básicos como avanzados), los que fueron practicados en forma estática y con desplazamientos, en forma individual y en parejas. Se le dio además especial importancia a la práctica de katas y sus aplicaciones: las clases generales cubrieron desde los Gekisai hasta Seiyunchin, mientras que en las clases de los cinturones negros se practicó con Shisochin, Sanseru  y Seipai. 


Los cinturones negros avanzados revisaron en detalle Seipai, Kururunfa e incluso Sesan, junto con algunos de los bunkai correspondientes. Los cinturones negros tuvieron la oportunidad de practicar Sanchin con shimé (y algunos tuvimos la “suerte” de probar la mano de Sensei Onaga).



Las clases de Sensei Onaga fueron muy detalladas y en idioma español. Sensei demostró gran preocupación por corregir los más mínimos detalles y por explicar con aplicaciones y repeticiones, los movimientos y técnicas en las que los alumnos presentaban dudas o errores de ejecución.  Demostró una gran vocación por enseñar, exhibiendo gran dedicación y paciencia. Cada una de sus técnicas siempre derrochó energía, marcialidad y una pulcritud envidiable.


Sensei Onaga no es un hombre de sonrisa fácil ni tampoco de muchas palabras, pero detrás de su facha de guerrero samurai, de a poco fuimos descubriendo su carácter amable y su gran sencillez personal.


Sensei Onaga con los hermanos López-Wilkendorf, alumnos de la escuela de karate Goju Do